Cómo aumentar mi energía vital

Muchas personas se sorprenden cuando les explico que casi todos los problemas de salud son causa de un único factor: la falta de energía. Y no me refiero únicamente a los problemas relacionados con la salud física, sino también a aquellos relacionados con la salud emocional.

La energía es un concepto que recibe nombres diferentes según la disciplina. La medicina china habla de chi, mientras que la medicina india utiliza el término ojas. En Occidente, solemos optar por nombres como vigor físico o vitalidad.

Pero, ¿por qué decimos que la falta de energía está en la base de casi todas las enfermedades físicas y emocionales? Y,

¿cuáles son las causas de esa falta de energía?

Bien, la respuesta a la primera pregunta puede entenderse a través del concepto de digestión que nos ofrece la medicina india llamada Ayurveda. Según esta medicina ancestral, las enfermedades nacen por un exceso de toxinas en el cuerpo. Este exceso de toxinas se debe a una digestión incorrecta de aquello que ingerimos (y por tanto a una falta de energía en la digestión).

Por ejemplo, si comemos más de lo que nuestra aparato digestivo es capaz de transformar en nutriente, se generarán toxinas que más adelante pueden desencadenar en enfermedad.

Pero el concepto de digestión no se limita a la digestión de alimentos, sino también al de las emociones. Cualquier estímulo o idea que no seamos capaces de digerir por falta de energía también creará unas toxinas emocionales que desembocarán en desequilibrios. Por eso, recibir una mala noticia cuando uno está con la guardia baja puede genenar un gran impacto.

Pero mantener un alto grado energético durante todo el día no es tan difícil. Aquí os dejamos 5 técnicas básicas para conseguirlo:

  • Acuéstate temprano (antes de las 23h en otoño e invierno) y levántate temprano (con el amanecer).
  • Come con moderación en un entorno tranquilo, sin televisión, y no llenes tu estómago por completo. Que tu dieta sea abundante en verduras y frutas.
  • Camina, corre o realiza alguna actividad física suave diaria (por ejemplo, yoga) según tu edad, estado de forma física y constitución)
  • Ama las rutina. La regularidad en el sueño, comidas y actividades alimentará poco a poco tu vigor físico.
  • Evita las sustancias y situaciones tóxicas: tabaco, alcohol, entornos agresivos,…

Aunque algunos de estos 5 puntos son difíciles de llevar a cabo en nuestra sociedad frenética, en futuros posts daremos claves de cómo ir logrando ese aumento de la energía vital sin tener que sacrificar nuestro modelo de vida occidental.


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